Por Tomás Plano
Dicen las malas lenguas que el candidato a vice del ingeniero Puerta, el polifuncional Dr. Repetto, está bastante molesto con su jefe porque lo dejó solo en para caminar los pueblos y los barrios de la provincia. Es aventurado imaginar qué otro tipo de actitud esperaba Repetto de un candidato que -hasta hace pocos días- no sabía aún si iba de candidato a vicepresidente con Sobisch, de presidenciable del PRO de Macri o se anotaba en una improbable salida de Scioli por fuera del kirchnerismo, siempre en el orden nacional claro. Las maniobras para adquirir protagonismo en los medios porteños, ya que no en la preferencia de los misioneros, no le dejaban tiempo para escuchar demandas.
Viendo los afiches de campaña de Puerta, no cabe menos que pensar que la demanda del Dr. Repetto es por lo menos ingenua. La gráfica lo dice todo: a nadie escapa en esta provincia que Puerta posee un cráneo de generosas dimensiones (cuando hablamos de gran cráneo nos referimos al diámetro de su cabeza). Por eso, llama la atención que, en comparación con la foto de Repetto, la de Puerta aparezca bastante desproporcionada, como si hubiese sufrido una jibarización (achicamiento) a través del “fotoshop” por computadora. Para que quede claro: al lado de Repetto, aparece chiquitito.
Otra particularidad del afiche, a veces transformado en cartel de grandes dimensiones, es que Puerta aparece casi escondido detrás de Repetto, como si pretendiese escudarse detrás de la figura de su vice para pasar inadvertido.
Claro que todas estas son disquisiciones periodísticas.
Dicen las malas lenguas que el candidato a vice del ingeniero Puerta, el polifuncional Dr. Repetto, está bastante molesto con su jefe porque lo dejó solo en para caminar los pueblos y los barrios de la provincia. Es aventurado imaginar qué otro tipo de actitud esperaba Repetto de un candidato que -hasta hace pocos días- no sabía aún si iba de candidato a vicepresidente con Sobisch, de presidenciable del PRO de Macri o se anotaba en una improbable salida de Scioli por fuera del kirchnerismo, siempre en el orden nacional claro. Las maniobras para adquirir protagonismo en los medios porteños, ya que no en la preferencia de los misioneros, no le dejaban tiempo para escuchar demandas.
Viendo los afiches de campaña de Puerta, no cabe menos que pensar que la demanda del Dr. Repetto es por lo menos ingenua. La gráfica lo dice todo: a nadie escapa en esta provincia que Puerta posee un cráneo de generosas dimensiones (cuando hablamos de gran cráneo nos referimos al diámetro de su cabeza). Por eso, llama la atención que, en comparación con la foto de Repetto, la de Puerta aparezca bastante desproporcionada, como si hubiese sufrido una jibarización (achicamiento) a través del “fotoshop” por computadora. Para que quede claro: al lado de Repetto, aparece chiquitito.
Otra particularidad del afiche, a veces transformado en cartel de grandes dimensiones, es que Puerta aparece casi escondido detrás de Repetto, como si pretendiese escudarse detrás de la figura de su vice para pasar inadvertido.
Claro que todas estas son disquisiciones periodísticas.
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