lunes, 17 de septiembre de 2007

DOS MODELOS, DOS POLITICAS

Por Tomás Plano

Joseph Stiglitz (premio Nobel de Economía) en su libro “El malestar en la Globalización” expone que ésta puede ser una fuerza benéfica si se controlan las consecuencias nefastas de su aplicación indiscriminada. Muchos fueron los países que adoptaron en los 90 una forma de gobernar “globalizante”, dejando en manos del mercado el rumbo de la economía. Diez años después los ricos eran más ricos, y las economías crecieron pero el reparto de ingresos resultó negativo en todos los casos. Se incrementó el desempleo, creció la pobreza y las economías no se mostraron estables, ni mucho menos. Quedó demostrado que los gobiernos no podía abandonar gratuitamente la tarea de planificar y gestionar, para transformarse en meros administradores de caja.

Ramón Puerta disolvió el instrumento de planificación provincial en 1991 sin reemplazarlo por otra herramienta de gestión. Tomó personalmente decisiones que -en el largo plazo- han significado una carga muy pesada para los misioneros. Por otro, obvió una malla de contención para que los sectores más desprotegidos resistieran la desregulación del mercado, especialmente el yerbatero al disolverse la CRYM.

Estos déficits se comenzaron a rectificar desde diciembre de 1999, realizando correcciones de fondo en cuanto a gasto, ingresos y endeudamiento hasta alcanzar el superávit primario en el 2002, un logro realmente significativo si se toma en cuenta el marco institucional de crisis profunda en el que se operó. Paralelamente, el gobernador Rovira definía desde el inicio de su gestión herramientas novedosas de planificación y gestión, a través de una secretaria de coordinación y un área específica dedicada a esta tarea.

Este primer acto de gobierno fue toda una definición, porque en lugar de las fuerzas del mercado se generó un órgano orientado a atender cada área estratégica de inversión en infraestructura, reorientando el gasto público para que tuviera mayor impacto social y territorial. Una política completamente opuesta a la aplicada hasta entonces por Puerta. La ruptura al interior del PJ no podía demorar, a la luz del abismo que separaba las posturas que cada uno representaba.

La “ley del mercado” había dejado a Misiones con pocos recursos, endeudada y sin políticas (para qué tenerlas si el capital decide). Hoy la realidad es distinta. Se han asignado recursos para mejorar el nivel de vida y se han instrumentado políticas para recuperar el rol protagónico del Estado como garante del equilibrio social y la justicia distributiva.

Quienes apoyaron el descarnado protagonismo del capital no se caracterizaron precisamente por dialogar. Jamás se apartaron del dogma excluyente del “pensamiento único”. Por eso resulta contradictorio que quienes ayer se adscribieron a esa línea, se presenten hoy como los más idóneos para conducir una nueva realidad de Misiones, caracterizada por la apertura, ofreciendo un “diálogo político” que jamás pusieron en práctica.
Por Tomás Plano

Joseph Stiglitz (premio Nobel de Economía) en su libro “El malestar en la Globalización” expone que ésta puede ser una fuerza benéfica si se controlan las consecuencias nefastas de su aplicación indiscriminada. Muchos fueron los países que adoptaron en los 90 una forma de gobernar “globalizante”, dejando en manos del mercado el rumbo de la economía. Diez años después los ricos eran más ricos, y las economías crecieron pero el reparto de ingresos resultó negativo en todos los casos. Se incrementó el desempleo, creció la pobreza y las economías no se mostraron estables, ni mucho menos. Quedó demostrado que los gobiernos no podía abandonar gratuitamente la tarea de planificar y gestionar, para transformarse en meros administradores de caja.

Ramón Puerta disolvió el instrumento de planificación provincial en 1991 sin reemplazarlo por otra herramienta de gestión. Tomó personalmente decisiones que -en el largo plazo- han significado una carga muy pesada para los misioneros. Por otro, obvió una malla de contención para que los sectores más desprotegidos resistieran la desregulación del mercado, especialmente el yerbatero al disolverse la CRYM.

Estos déficits se comenzaron a rectificar desde diciembre de 1999, realizando correcciones de fondo en cuanto a gasto, ingresos y endeudamiento hasta alcanzar el superávit primario en el 2002, un logro realmente significativo si se toma en cuenta el marco institucional de crisis profunda en el que se operó. Paralelamente, el gobernador Rovira definía desde el inicio de su gestión herramientas novedosas de planificación y gestión, a través de una secretaria de coordinación y un área específica dedicada a esta tarea.

Este primer acto de gobierno fue toda una definición, porque en lugar de las fuerzas del mercado se generó un órgano orientado a atender cada área estratégica de inversión en infraestructura, reorientando el gasto público para que tuviera mayor impacto social y territorial. Una política completamente opuesta a la aplicada hasta entonces por Puerta. La ruptura al interior del PJ no podía demorar, a la luz del abismo que separaba las posturas que cada uno representaba.

La “ley del mercado” había dejado a Misiones con pocos recursos, endeudada y sin políticas (para qué tenerlas si el capital decide). Hoy la realidad es distinta. Se han asignado recursos para mejorar el nivel de vida y se han instrumentado políticas para recuperar el rol protagónico del Estado como garante del equilibrio social y la justicia distributiva.

Quienes apoyaron el descarnado protagonismo del capital no se caracterizaron precisamente por dialogar. Jamás se apartaron del dogma excluyente del “pensamiento único”. Por eso resulta contradictorio que quienes ayer se adscribieron a esa línea, se presenten hoy como los más idóneos para conducir una nueva realidad de Misiones, caracterizada por la apertura, ofreciendo un “diálogo político” que jamás pusieron en práctica.

UN POCO DE REPETTO!

Por Tomás Plano


Dicen las malas lenguas que el candidato a vice del ingeniero Puerta, el polifuncional Dr. Repetto, está bastante molesto con su jefe porque lo dejó solo en para caminar los pueblos y los barrios de la provincia. Es aventurado imaginar qué otro tipo de actitud esperaba Repetto de un candidato que -hasta hace pocos días- no sabía aún si iba de candidato a vicepresidente con Sobisch, de presidenciable del PRO de Macri o se anotaba en una improbable salida de Scioli por fuera del kirchnerismo, siempre en el orden nacional claro. Las maniobras para adquirir protagonismo en los medios porteños, ya que no en la preferencia de los misioneros, no le dejaban tiempo para escuchar demandas.

Viendo los afiches de campaña de Puerta, no cabe menos que pensar que la demanda del Dr. Repetto es por lo menos ingenua. La gráfica lo dice todo: a nadie escapa en esta provincia que Puerta posee un cráneo de generosas dimensiones (cuando hablamos de gran cráneo nos referimos al diámetro de su cabeza). Por eso, llama la atención que, en comparación con la foto de Repetto, la de Puerta aparezca bastante desproporcionada, como si hubiese sufrido una jibarización (achicamiento) a través del “fotoshop” por computadora. Para que quede claro: al lado de Repetto, aparece chiquitito.

Otra particularidad del afiche, a veces transformado en cartel de grandes dimensiones, es que Puerta aparece casi escondido detrás de Repetto, como si pretendiese escudarse detrás de la figura de su vice para pasar inadvertido.

Claro que todas estas son disquisiciones periodísticas.

martes, 4 de septiembre de 2007

Puerta le pone fecha a su candidatura a presidente


Por Tomás Plano

El ex gobernador Ramón Puerta ratificó que nuevamente se presentará como candidato a gobernador de Misiones y reiteró que no es “presidenciable” en los comicios de octubre, después de diversos e infructuosos devaneos con el macrismo, el lavagnismo y los referentes del PJ de los 90 (Menem, los Rodríguez Saá), incluyendo al neuquino Sobisch y un frustrado intento de que Daniel Scioli se presentara a presidente por fuera del kirchnerismo. Ante esos malogrados entongues, donde importan más los nombres que las propuestas, afirmó "voy a ser candidato a Presidente en el 2011, y para eso tengo que ser el gobernador en 2007 ".

Puerta informó que el acto de lanzamiento de su candidatura a gobernador se realizará el 28 de agosto, posiblemente en el Anfiteatro de Posadas. Una fecha tardía, tal vez esperando que alguien le tire un cable desde las campañas nacionales, no importa desde donde, incluyendo a López Murphy o la Carrió.

En declaraciones efectuadas a FM República, relativizó el valor de las encuestas que marcan un 75 por ciento de su imagen negativa, apoyado en la supuesta recepción positiva que su fórmula ha tenido en la gente y en las (según sus palabras) “adhesiones que se siguen sumando desde los distintos sectores, acentuadas en la necesidad de volver a tener un gobierno receptivo a las necesidades del pueblo”.

Más allá de la capacidad del ingeniero Puerta para ser receptivo de las necesidades del pueblo, lo que se observa con este ir y venir político es su receptividad para atender las propias necesidades. Su cambio de opciones y de nombres, hablan más claramente que cualquier discurso. Una vez agotada la posibilidad de jugar en primera, colgado de algún acoplado o siendo incluido en alguna fórmula de peso a nivel nacional, sólo le queda el recurso de remontar un 75 % de imagen negativa para poder sobrevivir políticamente. El paralelismo con el derrotado Menem resulta inevitable. A nadie de su entorno escapa que una derrota por mucho margen lo transformará en una figura folclórica, más humorística que política, semejante al actual Menem candidato a gobernador, que perdió hasta en Anillaco.
Como dijo el general Perón, “en política se vuelve desde cualquier lado, de la cárcel o del exilio. Del único lugar desde donde no se vuelve es del ridículo”.

SERVILES Y PAGANINIS


Oscar Thomas y Daniel Llano

Cuenta el anecdotario político que en la época de la dictadura un viejo militante peronista entró a un bar cercano a la Comisión Legislativa, aquel engendro que inventaron para reemplazar a las cámaras. Allí se encontraba a tomar un café la caterva de politicastros que le hacían el juego a la dictadura. El militante entró al bar y pegó el grito de “serviles!”, ante el asombro de la concurrencia y el estupor de sus acompañantes. Hasta el barman se quedó helado. Nuestro protagonista lo encaró, y volvió a hablar en tono alto: “Juancito, no me escuchás!? Serviles una ronda de café a todos, que pago yo!”.

La historia señala el ambiente que se vivía en la época. Todo sabían que esos políticos eran serviles, pero el miedo a la represión aconsejaba no señalarlos. Desde entonces, se ha perdido el miedo de señalar a esa lacra de la política argentina, dispuesta a vender su “representatividad” a cambio de dinero o favores. No hace falta que sea en metálico -como decía un viejo tiburón de estas lides- “yo no quiero que me den, sino que me pongan donde hay”.

Se ha perdido el miedo. Pero no se ha perdido la costumbre de venderse al mejor postor, a cambo de dinero o de cargos. Nunca como ahora pudo observarse en Misiones esta verdadera transfugueada ("tránsfuga”, según el Diccionario de la Real Academia significa “persona que por dinero cambia de bandería política”).

La falta de honorabilidad que significa crecer políticamente dentro de un espacio, para después aprovecharse de ello “vendiendo” esa imagen al mejor postor, señala que dichos tránsfugas no estaban allí respondiendo a un proyecto, sino agazapados y dispuestos a saltar sobre el queso ni bien un trozo de dimensiones ajustadas a su codicia pasara por su lado. Por otro lado, señalan la inveterada costumbre de realizar pases casi tan caros como los del fútbol español, pero donde no son los spónsores ni la televisión ni las entradas a la cancha las que los pagan. Somos usted, y yo, y él y nuestros parientes y vecinos.

En el caso del pago directo, ese dinero no sale de los bolsillos de los promotores del pase. En general proviene de reservas realizadas por izquierda cuando formaban parte de otros gobiernos. Y si sale de sus bolsillos, no se preocupe que lo hacen con la clara intención de recuperarlo una vez logrado el acceso a alguna teta presupuestaria de la ordeñable vaca del Estado Provincial.

Esta es la práctica antigüa aceptada y reconocida por la vieja manera de hacer política en la Argentina. Y cuando decimos vieja, sólo hace falta escuchar el tango Cambalache de Discépolo para entender.

Como los misioneros perdieron el miedo a hablar, y porque pretenden desterrar estar prácticas para siempre de Misiones, hoy pueden señalar a quienes siguen operando de esta manera. El pueblo de Misiones quiere continuar con un proyecto de desarrollo de la mano de la RENOVACIÓN que le ha permitido recuperar la fe, al alcanzar concreciones como trabajo, vivienda, seguridad, estudios y salud. Y sabe que quienes manejan altísimas cuentas (la famosa valija) para rodearse de serviles durante las campañas, las termina pagando o ya las pagó el “paganini” de siempre. El propio pueblo de la provincia.

El candidato Puerta redefinió el diálogo político provincial


Por Tomás Llano


Respecto de las figuras que aparecen como sus oponentes en la oferta lectoral de octubre, el candidato Ramón Puerta recordó que Maurice Closs y Pablo Tschirsch “no pueden separar los discursos de los hechos que los siguen vinculando a la actual gestión gubernamental”. Como si esto fuera pecado. Puerta aseguró además que el gobernador Rovira utiliza “un estilo sordo a los reclamos, necesidades e intereses de la gente y que se caracteriza por la ausencia de un diálogo genuino y la falta de contacto entre gobernantes y gobernados”.

En dos frases, Puerta desnudó en profundidad cuál es su filosofía política, si tal denominación puede aplicarse a los casi epilépticos cambios de postura, de candidaturas y de opciones que ha realizado en los últimos meses. Por un lado, cataloga las realizaciones renovadoras (“los hechos” según sus propia palabras) como aspectos que restarían votos -en lugar de sumárselos- a los candidatos mencionados. Por otro, entiende la gestión de Carlos Rovira como un desempeño reacio a sentarse a conversar.

En ambos aspectos se equivoca. En el primero, porque resulta claro -a la luz de los hechos- que la gestión renovadora ha sido rica en realizaciones y avances, a pesar del corto tiempo de administración, luego del cambio legislativo del 2005 que por fin permitió destrabar todas las leyes transformadoras que se habían empantanado en una Cámara hostil. Mal puede resultar entonces contraproducente aparecer emparentado a estas políticas. Y así lo entiende el pastor Tchirsch, cada vez más complicado en su discurso para explicar por qué rompió con la Renovación, si no ve que se hayan cometido errores y a la vez afirma que la línea política es correcta.

En el segundo aspecto que se equivoca Puerta, y que da origen al título de esta nota, es en cuanto a lo que significa “diálogo político”. Para Puerta, dialogar significa escuchar a todos y no cumplir con nadie, a la vieja usanza de los caudillejos y capangas provinciales, con muchas sonrisas y abrazos para todos, pero nada de trabajo y desarrollo. Dialogar significa juntar a todos para las elecciones, y después hacer asados con el ingeniero Macri para repartirse el tesoro provincial (hay que recordar que, en su época, las empresas de Mauricio y su padre concentraron el 75 % de la obra pública provincial).

Para esta óptica, analizar, planificar y realizar obras y servicios con sentido social no es dialogar. Pero claro, es la distancia que media entre los hechos y las palabras la que les hace perder perspectiva a los miopes.

SOBRE CANDIDATOS Y PROYECTOS


Arq.Oscar Thomas y Daniel Llano


“En un escenario imaginario opino lo que opino”, fueron las palabras de Ramón Puerta cuando el periodismo le pidió precisiones acerca de su propuesta de que Scioli fuera candidato a presidente por fuera del espacio político que convoca en presidente Kirchner. En esta oportunidad, como en la anterior en que había lanzado desde otro “espacio imaginario” la candidatura de Mauricio Macri a la presidencia sin consultarlo, Puerta tuvo que poner marcha atrás y salir a explicar que todo lo que dice es desde un “espacio imaginario”.

Más allá de los desesperados intentos de encontrar un lugarcito a la sombra del poder, lo que se debe analizar respecto de estas posturas es la insistencia en poner siempre por delante los nombres, antes que las propuestas. Y entre esos nombres, claro, el de Puerta es el más mencionado.

Haciendo un breve repaso de las profusas declaraciones de Ramón Puerta en los últimos dos meses, llama la atención el uso constante de la primera persona. Ni siquiera el “nosotros”mayestático de los reyes. No, simplemente la automención respecto de que él será el reordenador del peronismo, su auto nominación como continuador sin mácula del ideario de Perón (aspecto muy largo de discutir, sobre el cual ameritaría escribirse otra nota) y otros papeles protagónicos. Sobre proyecto, sobre soluciones concretas, acerca de cómo terminar de pagar la deuda que dejó y varios etcéteras más, absolutamente ni una referencia.

Si lo que importan son los nombres y no las propuestas políticas, o mejor todavía, el proyecto político, la autocrítica personal que propone (y sobre la cual hasta ahora no ha vertido ni una pista) podría servirle para retornar al estrellato. Pero resulta que no estamos hablando de artistas de cine caídos en desgracia, ni de futbolistas lesionados. Estamos hablando de personas, de dirigentes que encarnaron un modelo de regresión económica, de concentración del poder en pocas manos, del cierre de la poca industria nacional que quedaba a principios de los 90, de la venta del patrimonio nacional, de un profundo endeudamiento a largo plazo que puso, pone y pondrá en dificultades cualquier programa de justicia social, crecimiento económico y soberanía política.

Al tirar candidatos al voleo, ayer Macri, hoy Scioli, mañana alguno de los Rodríguez Saá o él mismo, y por qué no el propio Carlos Menem, Puerta no hace más que desnudar una filosofía, una profunda toma de posición por parte de los espacios políticos que encarna: aquella donde lo que importa es la repartija entre unos pocos, aquella donde el modelo no aparece ni como mención al margen, porque de aparecer, nadie lo compraría.

Dentro de esta filosofía, la democracia, el libre albedrío, la soberanía popular, la conciencia colectiva y la madurez del pueblo argentino son fábulas para niños. Lo que importa es “cómo arreglamos” entre espacios de poder. Lo que interesa es limar el prestigio de los demás en base a maximizar y presentar como catastróficos los errores ajenos, eludiendo la responsabilidad de hablar sobre los propios, siempre utilizando la cosmética de hablar en general de las “historias de fracasos” que Puerta supuestamente asume, por supuesto sin dejar de hablar de sus éxitos. En esta maraña dialéctica, ninguno de los dos aspectos aparece claramente explicitado. Ni siquiera en simples porcentajes.

Pero como esta nota apunta precisamente a dejar de hacer política a partir de los nombres (los candidatos) y en cambio propone hacer política desde lo que realmente le importa a la gente (la propuesta en el caso de los candidatos menos capacitados o con poco equipo, el proyecto en aquellos casos donde se cuenta con las personas, la capacidad y sobre todo la experiencia de trabajar a esa escala mayor), es hora de que hablemos de proyecto.

Durante cuatro años la provincia de Misiones tuvo superávit fiscal, redujo la deuda, aumentó los sueldos, recaudó más y mejor estableciendo la justicia tributaria, desarrolló nuevas líneas de producción con más tecnología y valor agregado, aumentó sus exportaciones, incrementó el ingreso del pequeño productor, impulsando la justicia distributiva, y finalmente aumentó la cantidad y la calidad de los servicios al ciudadano a un ritmo y con un nivel de gasto sin endeudamiento (con recursos propios) jamás visto en estas latitudes. La cantidad de viviendas, de escuelas y de camas de hospital son apenas un registro contable de un esfuerzo que abarcó áreas como la informatización y la digitalización.

A esta altura, se corre el riesgo de caer en el panegírico propio (léase autobombo). Como entendemos que nuestra gente está cansada de este tipo de abusos dialécticos y discursivos, apenas mencionaremos esta breve síntesis o repaso para señalar que detrás de todo eso, hubo un PROYECTO en marcha.

Porque no hace falta abundar mucho más en enumerar las metas alcanzadas o en proceso de concreción. Basta confiar en la madurez del pueblo de Misiones para percibirlas. Nuestros hombres y mujeres saben que estamos hablando de un proyecto, y saben también que estamos hablando de un trabajo a largo plazo que no hizo más que comenzar, hace poco menos de cuatro años.

Y saben, más que nada y por encima de todo lo que le puedan decirles, que el proyecto se llama Renovación. No Juan o Pedro o el candidato de turno que se proponga como iluminado conductor mesiánico. Simplemente un proyecto, y la gente con capacidad y buena voluntad dispuesta a llevarlo adelante. Le toque a quien le toque conducir cada etapa.

La crisis financiera daña a los países en desarrollo

Para Reflexionar

El nuevo escenario mundial cambiará la percepción del riesgo, lo que impactará en el crecimiento de la economía. Ricardo Arriazu ECONOMISTA
La inyección coordinada de miles de millones de dólares por parte de los principales bancos centrales busca evitar una crisis semejante a la de 1929.
El inevitable ajuste de la economía de Estados Unidos es la principal causa de las recientes caídas en los mercados mundiales. El gasto nominal norteamericano ha mantenido en los últimos años una tasa de crecimiento superior a la sostenible en el largo plazo. Esto motivó una fuerte expansión de la actividad económica y un progresivo deterioro de sus cuentas externas. Sin embargo, a medida que la utilización de los recursos se acercó a los niveles de "pleno empleo", aumentó la presión sobre los precios haciendo que la inflación se ubicara por encima de la tasa considerada "aceptable" por la Reserva Federal.
Esta dinámica no se explica por el déficit fiscal norteamericano (que se ha ido reduciendo) sino por el crecimiento del consumo privado debido al incremento en el precio de las viviendas. El efecto riqueza generó tasas de ahorro negativo en el sector privado, situación que se debía ajustar.
En un primer momento, el anterior presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, intentó afectar expectativas a través de sus discursos, lo cual no tuvo efecto. Ante este fracaso, la Reserva Federal optó por el incremento en las tasa de interés de referencia. Esta medida buscaba frenar el consumo para atenuar las presiones inflacionarias.
Durante los años de auge prácticamente nadie quería perder la oportunidad de mejorar su patrimonio mediante la compra de inmuebles. El mercado de préstamos hipotecarios vio crecer la porción de los denominados créditos "sub-prime" (préstamos a personas que no califican para operar a través del sistema bancario). La amplia liquidez existente llevó al abandono de las más básicas normal prudenciales y muchas entidades competían en su afán de expandir su cartera hipotecaria, menospreciando el riesgo.
Muchas transacciones se realizaron financiando hasta el 95% del valor de la vivienda, con préstamos a tasas variables o escalonadas. Se buscaba facilitar la compra y los pagos de las primeras cuotas. Estas operaciones se ubican en el centro de la actual crisis financiera. La suba de las tasas de interés afectó al mercado inmobiliario. Las mayores tasas encarecieron los créditos y disminuyeron la demanda de viviendas. Los stocks de inmuebles sin vender aumentaron considerablemente y los precios frenaron su crecimiento. Así, el aumento de los costos y la caída en el valor de los activos impactó con fuerza sobre la situación patrimonial de las personas, afectando la capacidad de cancelación y refinanciación de los créditos. Muchos deudores dejaron de pagar sus préstamos, y cerca de un millón de viviendas pasaron a formar parte de la cartera de las entidades que financiaron su compra. La caída en el valor de estos activos fue tal vez más relevante de lo que se esperaba. Los fondos dedicados a este tipo de operaciones sufrieron las primeras pérdidas aunque la caída no frenó allí.La mayoría de estos préstamos riesgosos fueron realizados por fondos especializados, pero con aportes de otras entidades financieras, por lo que al generalizarse las pérdidas de estos fondos los problemas crediticios se extendieron a otros mercados y a otras entidades. En una economía globalizada (en particular en lo financiero) es imposible impedir que los problemas financieros en un país determinado se transmitan a otros mercados. Las inversiones europeas en el mercado inmobiliario de los Estados Unidos superaban los cien mil millones de dólares. La mitad de estas inversiones fueron canalizadas por fondos especializados, pero el resto fue financiado directamente por entidades financieras. Las restricciones al retiro de fondos por parte del banco francés Paribás (corralito) reflejan la profundidad y expansión de la crisis, repercutió negativamente en los mercados europeos y generó problemas de liquidez en el sistema financiero. La creciente preocupación de los inversores hizo que estos buscaran posiciones más seguras, reduciendo activos de riesgo (entre ellos, acciones y bonos en países emergentes).En momentos de baja percepción de riesgo, los inversores pidieron prestado en Japón y en Suiza para colocar fondos en plazas más rentables ("carry trade"). En consecuencia, se depreciaba el yen y se apreciaban la mayoría de las otras monedas o aumentaban las reservas. Ese dinero era luego destinado a la compra de activos en esos países (bonos, acciones e inmuebles), generando aumentos de precios que se reflejaban en una baja del riesgo país.
Al cambiar la percepción y el apetito por el riesgo, se venden estos activos provocando caída de sus precios, suba del dólar y caída de reservas. Los fondos provenientes de estas ventas se destinan a cancelar créditos (apreciación del yen) y a la compra de activos considerados de bajo riesgo (bonos en EE.UU. y también en Europa) con la consiguiente suba de sus precios (bajas de tasas de interés). Al ir a EE.UU., el dólar se aprecia.
El nuevo escenario mundial nos mostrará seguramente un cambio sostenido en la percepción del riesgo. Las mayores tasas y un mercado de crédito más acotado impactarán en el crecimiento de la economía mundial y, especialmente, en el de las economías en desarrollo.Este ajuste era previsible hace más de un año. La creación de fondos anticíclicos y otras medidas de precaución eran aconsejables. En este nuevo contexto internacional, los países prudentes gozarán de mayor confianza y podrán superar las turbulencias con más tranquilidad. Los imprudentes, en cambio, pagarán el costo de sus excesos.
Argentina podrá atenuar los vaivenes de la economía mundial si los precios agrícolas se mantienen. Los bajos "stocks" de productos agrícolas son, por lo tanto, una buena noticia.